
Nuestra especialidad
Piscinas de vidrio.
Muros de cristal templado y laminado, calculados para contener el agua sin marcos visibles. El agua deja de ser un elemento aparte y pasa a ser parte de la arquitectura de tu casa.
Cristal que se calcula, no que se coloca.
Una piscina de vidrio es un problema estructural antes que estético. Por eso cada proyecto arranca en ingeniería.
Cristal templado y laminado
El vidrio se especifica por espesor y composición según la altura de agua y el largo del paño. Templado por resistencia, laminado por seguridad: si llegara a fallar, no se desprende.
Cálculo estructural del paño
La presión del agua crece con la profundidad. Calculamos el empuje sobre cada muro de cristal y su anclaje antes de pedir el material.
Anclaje y sellado
El perfil de anclaje se embebe en la estructura de concreto y se sella con materiales de grado piscina. Es la diferencia entre una piscina de vidrio y una filtración cara.
Acabado sin marcos visibles
El resultado que se busca: agua contenida por una lámina transparente, sin perfilería a la vista que rompa la línea.



¿Dónde funciona mejor?
Piscinas elevadas
Cuando la piscina queda sobre el nivel del jardín o de la terraza, el muro de vidrio convierte el volumen de agua en el elemento principal de la vista.
Terrenos con pendiente
En lotes inclinados, el borde de cristal aprovecha la vista hacia abajo en lugar de taparla con un muro de concreto.
Integración con la casa
Salas y ventanales que dan a la piscina: el vidrio mantiene la continuidad visual entre el interior y el agua.
¿Se puede hacer en su lote?
Vamos, medimos y le decimos con franqueza qué es posible. La visita técnica no tiene costo.